Hay épocas en las que el cuerpo va justo. Cambia el tiempo y eres de los primeros en notarlo. Duermes poco, entrenas, comes como puedes. Y el pelo y las uñas parecen acusarlo todo.
En todas esas épocas hay un mineral trabajando por debajo: el zinc. Tus defensas lo necesitan para funcionar con normalidad*. Tu piel, tu cabello y tus uñas, también*. Y el cuerpo no guarda reservas: el que gastas hoy hay que reponerlo mañana.
Por eso con el zinc la carrera de los miligramos no tiene sentido. Da igual que el bote diga 25 o 50 si luego se absorbe mal.
El mejor zinc no es el que más lleva. Es el que mejor se aprovecha.
SupraZinc Advanced lleva L-OptiZinc®: zinc unido a un aminoácido, la metionina, una forma estudiada por lo bien que se absorbe y lo que dura en el cuerpo. 15 mg, lo que cubre tu día con margen. Y no va solo: lo acompañan 200 mg de quercetina, un flavonoide vegetal con acción antioxidante, y pimienta negra.
Una cápsula al día. Poco, bien elegido y todos los días.